La Alimentación del chow chow

Los perros son animales carnívoros, pero un largo proceso de adaptación y de conciencia con el hombre les ha permitido consumir también productos de origen animal. Necesitan una dieta bastante concentrada, de alto valor nutritivo, pero variable según la raza, la edad, el estado físico (mantenimiento, crecimiento, reproducción, lactancia) y el clima.

Para obtener los mejores resultados debemos alimentar a nuestros perros de forma que se les aporten cuantitativamente los principios nutritivos adecuados: proteínas, hidratos de carbono y grasas, además de vitaminas y minerales. La diera debe ser equilibrada, es decir que los distintos principios nutritivos tienen que encontrarse en la proporción justa, sin excesos ni carencias.  Una alimentación óptima es indispensable para mantener al perro en buenas condiciones de salud, no excesivamente gordo ni tampoco flaco, y con un bonito pelo. Este aspecto es todavía más importante en la fase de crecimiento del cachorro, que requiere un cuidado y unas atenciones particulares. Para alimentar bien a nuestros perros es necesario saber el significado biológico de los distintos principios nutritivos y de las fuentes que los aportan.

Números de comidas  diarias.

Meses    1-3    4-7    8-18    18
comidas   4       3         2       1

Las hembras en el segundo mes de gestación y en la lactancia necesitan de dos a tres comidas.

La energía

El cuerpo necesita energía incluso durante los momentos de reposo. Los principios nutritivos son transportados a las distintas células del organismo donde, gracias  a la presencia de oxigeno, son transformados en energía. Durante este proceso de transformación se produce calor que permite al perro mantener su propia temperatura corporal.

Cuanto mayor es la actividad de un animal, más elevada tiene que ser la cantidad de alimento que debe ser transformado en energía. Las exigencias de un cachorro son tres veces mayores que las de un adulto. El valor energético de n alimento se expresa en energía metabolizable (EM) y se mide en kilocalorías (Kcal.) o megajulios (MJ). El aporte energético que proporcionan las grasas es aproximadamente el doble que el de los azucares y las proteínas.

Normalmente, el exceso de energía se almacena en el cuerpo en forma de depósitos de grasa. En este sentido, es útil pesar al perro con cierta regularidad y anotar el peso para comprobar que este sea normal.

El perro gordo

Observe los depósitos de grasa en la cruz, en el lomo y en los costados para ver si su perro esta gordo.

Péselo con regularidad y anote el peso. Suprima rigurosamente el picoteo entre horas y los restos de las comidas. Resista a sus miradas suplicantes.

Aliméntelo con dietas especiales hipocalóricas, pero bien equilibradas y con los valores justos de proteínas y de suplementos vitamínicos y minerales.

Suminístrele alimentos húmedos y con suficiente cantidad de fibra.

Déle algún hueso artificial para que pueda roerlo.

Compruebe que no sufra patologías debidas a disfunciones hormonales y metabólicas.

Aumente la cantidad de ejercicio.