Los principios nutritivos

Hidratos de carbono o glúcidos

Representan la fuente de energía necesaria para el trabajo muscular y para las distintas actividades del cuerpo.

Pueden ser de estructura simple (fructosa, lactosa, etc.), o bien compleja, como el almidón. Ya sea en el cachorro o en el adulto, el exceso de sacarosa puede no ser bien tolerado y provocar diarrea, a causa de la poca cantidad de enzimas especificas que hay en el intestino del perro (sacarosas). El perro adulto también puede dirigir mal la leche por falta de lactasa.

El almidón es el alimento más importante para el perro, y lo encontramos en abundancia en los cereales, como el trigo (pan), el maíz (harina de maíz, copos, etc.), arroz, etcétera. Para que sea bien digerido por el perro, el almidón tiene que estar bien cocido o haber recibido otro tipo de tratamiento.

La celulosa, la hemicelulosa y las fibras crudas en general, que están contenidas en muchos vegetales, no son digeridas por el perro. Por lo tanto, cuanto mayor es su contenido, menor es el valor energético. No obstante, un poco de fibra en la diera, especialmente en los perros viejos o sedentarios, puede ser útil para no dejar que engorden y para regular el funcionamiento intestinal.

Grasas o lípidos

Son esenciales para el organismo, en tanto que constituyentes de las células. Proporcionan al cuerpo energía y tamben calor. Las grasas que se encuentran en el organismo en forma de depósitos (subcutáneos, periviscerales, intramusculares) son la reserva energética a la que recurre el organismo cuando el aporte alimentario es insuficiente y actúan como aislante térmico.

Algunos compuestos de lípidos desempeñan importantes encones como constituyentes celulares (fosfolípidos, glicolipidos) y como biorreguladores (colesterol, hormonas, vitaminas liposolubles, ácidos biliares). Están presentes en todos los alimentos y pueden ser de orden vegetal (aceites) o animal (tocino o grasa de cerdo). Son indispensables en la dieta.

Proteínas

Son alimentos plásticos que interviene en la construcción del organismo y sirven para la formación de células nuevas. En consecuencia, su papel es fundamental en la formación, mantenimiento y reparación de los músculos, de los huesos y de los órganos internos. Son particularmente necesarias durante el crecimiento del cachorro.

Pueden ser de origen animal, como las que contiene la carne, la leche, el pescado y los huevos, o de origen vegetal, que se encuentran en la soja, los guisantes, las judías, etc.

El valor biológico de las proteínas y su función depende de la proporción de los distintos aminoácidos. Puesto que no es posible el almacenamiento de aminoácidos, estos tienen que estar presentes en la dieta proteinita diaria.

Sales minerales

En función de la cantidad presente en el organismo se dividen en macroelementos (calcio, fósforo, azufre, sodio, potasio, magnesio) y oligoelementos (hierro, cobre, zinc, manganeso, yodo, selenio, cobalto, molibdeno).

Son constituyentes esenciales de los tejidos del organismo y su función es platica y biorreguladora. Interviene en muchos procesos químicos y desempeñan funcione de vital importancia como el mantenimiento de la presión osmótica y del equilibrio ácido básico de los líquidos corporales, la contracción muscular, la transmisión nerviosa, y la constitución de algunas enzimas y hormonas.
Participan también en la formación del esqueleto y por lo tanto son muy importantes para el animal en crecimiento.

Están contenidos en el polvo huesos desecados, la leche, el queso, el pescado, la carne y en muchos vegetales. En la alimentación del perro es indispensable integrar sales minerales a la dieta, y también es importante mantener una proporción correcta entre algunas de ellas, como calcio-fósforo, hierro-cobre etcétera.

Vitaminas

Se dividen en liposolubles (A, D, E, K) e hidrosolubles (B1, B2, ácido pantoténico, acido nicotínico, b6, acido fólico, h1, b12, colina, C).  Son necesarias en cantidades muy pequeñas e interviene en muchos procesos orgánicos esenciales.

La carencia de una o más vitaminas puede provocar graves desequilibrios y disfunciones. Los excesos de algunas vitaminas también son perjudiciales y pueden causar graves problemas. Por lo general, las vitaminas son producidas por los organismos vegetales y están contenidas en el hígado, en los huevos, en el germen de los cereales, en la levadura y en los aceites vegetales y animales. Algunas vitaminas pueden ser fácilmente destruidas por la luz o el calor, por lo cual se deben añadir siempre a la comida tibia pero no hirviendo. Por otra parte, existen algunos alimentos preparados que ya contienen vitaminas (especificadas en la etiqueta). La acumulación de vitaminas podría llegar a ser perjudicial.